Las fuertes precipitaciones registradas este 4 de febrero provocaron anegamientos en diversos sectores de la ciudad. El personal de Bomberos y Protección Civil trabajó durante horas para rescatar cuatro vehículos y asistir en viviendas afectadas.
Puerto Deseado vivió una jornada de intensa actividad debido a las condiciones climáticas. Las copiosas lluvias acumuladas en corto tiempo generaron complicaciones en la vía pública, dejando calles anegadas y terrenos inestables que dificultaron el tránsito vehicular.
Rescate de vehículos y limpieza de desagües.
Uno de los puntos críticos se registró en la intersección de Rosa de Wilson y Perito Moreno. Allí, la dotación del Cuartel 4 debió intervenir para rescatar un vehículo que había quedado atrapado por la acumulación de agua. Tras poner a salvo el rodado, los efectivos utilizaron el malacate del móvil para destapar una alcantarilla pluvial, logrando restablecer el desagote y mejorar el escurrimiento en la zona.
Los servidores públicos rescataron vehículos mediante el uso de lingas y malacates en distintos puntos de la ciudad, incluyendo:
Asistencia en viviendas y trabajo en barrios. La emergencia también afectó a particulares. En la esquina de 10 de Junio y Río Gallegos, se constató el ingreso de agua a una vivienda. El personal actuó rápidamente colocando bolsas de arena para contener el avance del líquido y procedió a limpiar un desagote pluvial obstruido por piedras en la vereda.
Asimismo, el operativo se extendió al Barrio 330, donde se reportaron calles completamente inundadas. En este sector, se trabajó de manera articulada con personal de Protección Civil en la limpieza de alcantarillas y conductos para facilitar el drenaje.
Balance del operativo
Desde el Cuartel 4 de Bomberos destacaron que, a pesar de la magnitud de la emergencia climática, no se registraron heridos ni daños en los recursos operativos. La rápida respuesta permitió normalizar la situación en los sectores afectados hacia el final de la jornada.
La Subsecretaría de Protección Civil y Abordaje Integral de Emergencias y Catástrofes había advertido el martes sobre una alerta amarilla por lluvias para el miércoles 4 de febrero de 2026, emitida por el Servicio Meteorológico Nacional. El organismo había informado que el área sería afectada por lluvias, algunas localmente fuertes, con valores de precipitación acumulada entre 10 y 25 milímetros, con los registros más altos previstos sobre la zona costera de Santa Cruz. La alerta abarcaba a los departamentos Magallanes, Deseado, Río Chico y Lago Buenos Aires, incluyendo a Puerto Deseado, que finalmente fue una de las localidades impactadas por el temporal.

