La tragedia ocurrida el pasado domingo en el barrio San Antonio de Padua ha dejado una huella de dolor en Perito Moreno, pero también ha activado una red de contención y profesionalismo que busca salvar vidas. En las últimas horas, el Ministerio de Salud y Ambiente de Santa Cruz confirmó una noticia que moviliza a toda la provincia: dos de las niñas internadas en Caleta Olivia serán trasladadas al Hospital Garrahan para recibir tratamiento de alta complejidad.
Las pequeñas, de 9 y 11 años, han mostrado una fortaleza admirable. Según el parte médico oficial, ambas se encuentran «hemodinámicamente estables», lo que permite realizar este traslado aéreo hacia la Ciudad de Buenos Aires. Allí, el equipo especializado en quemaduras del Garrahan las espera para continuar las curaciones en sus lesiones de piel, brindándoles la mejor oportunidad de recuperación posible tras el durísimo impacto de la explosión.
Aunque la cartera sanitaria mantiene la reserva de identidad en los traslados oficiales, se sabe que el grupo de menores afectados ha estado bajo cuidado intensivo en el Hospital Zonal de Caleta Olivia. Entre ellas se encuentran Rocío y Sofía Castañares, y Mía Estrada, quienes han enfrentado cuadros críticos con una entereza que conmueve a la comunidad.
Por su parte, el pequeño Dylan Gómez continúa bajo observación por politraumatismos, mientras que el resto de los heridos en Las Heras y Caleta permanecen estables.
Detrás de los partes médicos y las derivaciones, hay familias separadas por la urgencia y una comunidad santacruceña que permanece en vigilia. Mientras los aviones sanitarios acortan las distancias, el deseo de recuperación para Mía, Rocío y todos los afectados se convierte en una bandera de unidad en Santa Cruz.

