Analistas estiman que solo la unidad europea podrá frenar el avance del presidente estadounidense. ¿Puede haber un escenario de fuerza?
La persistente coacción de Donald Trump para anexarse Groenlandia amenaza con crear una crisis sin precedentes en la OTAN y causar un enorme impacto en el orden mundial con ramificaciones que pueden llegar hasta la próxima Copa del Mundo de fútbol.
El presidente estadounidense no cesa en su propósito de “conquistar” ese territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca, uno de sus socios en la alianza atlántica y miembro de la Unión Europea (UE). Lo que comenzó como un juego de presión geopolítica se convirtió pronto en un grave conflicto que escaló a límites intolerables para la diplomacia europea.
El último avance incluyó una imagen creada con IA que muestra a Trump conquistando Groenlandia este año y que publicó en su cuenta de la red Truth Social. No fue su única bravuconada del día. También divulgó un mapa que cubre con la bandera estadounidense a Estados Unidos, Canadá, Groenlandia y Venezuela, a la que atacó el 3 de enero en una acción que incluyó la captura de Nicolás Maduro.

El último avance incluyó una imagen creada con IA que muestra a Trump conquistando Groenlandia este año y que publicó en su cuenta de la red Truth Social. No fue su única bravuconada del día. También divulgó un mapa que cubre con la bandera estadounidense a Estados Unidos, Canadá, Groenlandia y Venezuela, a la que atacó el 3 de enero en una acción que incluyó la captura de Nicolás Maduro.
“Nos dirigimos a un mundo sin ley”, graficó el presidente francés, Emmanuel Macron, cuyo país está bajo amenaza de aranceles estadounidenses del 25%, junto a otras siete naciones europeas y miembros de la OTAN, por su anunciado envío de soldados al territorio ártico danés.
Anders Fogh Rasmussen, exjefe de la alianza atlántica y ex primer ministro danés, fue más allá: “No es solo una crisis para la OTAN, es una crisis para la comunidad transatlántica en general, y un reto para el orden mundial tal y como lo conocemos desde la Segunda Guerra Mundial”, dijo en Davos, donde participa del Foro Económico Mundial.
“Es el futuro de la OTAN y el futuro del orden mundial lo que está en juego”, definió.
¿Hasta dónde está dispuesto a llegar Donald Trump?
“Ya lo verán”, respondió Trump en una rueda de prensa este martes cuando un periodista le preguntó hasta dónde estaba dispuesto a llegar para anexar Groenlandia.
Pero Groenlandia no es Venezuela y la OTAN no es América Latina.
A Trump le gusta caracterizarse como un “emperador” 2.0 en su afán de sumar a Canadá como el 51° estado de la Unión y llevar al vasto y rico territorio ártico danés bajo el control de Washington.
Pero sus amenazas militares traspasan todo límite. No es una coacción violenta contra un país bajo un gobierno totalitario o un “enemigo” histórico como Rusia. Trump está amenazando con invadir a un aliado militar como Dinamarca. “Sin comentarios”, fue su última respuesta cuando un periodista de la NBC News le preguntó si usaría la fuerza militar para conquistar Groenlandia. No descartar una acción de este tipo ya es de por sí una amenaza.
Pero Trump es consciente de que cualquier acción de fuerza para anexar el territorio danés desencadenaría un escenario de caos que desintegraría a la OTAN tal y como se la conoce hoy. Sus estatutos son claros: un ataque a un integrante de la alianza es un ataque contra todos los miembros de la organización.

