Tras casi cuatro meses desde que estalló la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, las partes alcanzaron un acuerdo preliminar que busca poner fin a las hostilidades que se expandieron por toda la región y afectaron el comercio global. El tratado plantea abrir una nueva etapa de negociaciones sobre los asuntos más sensibles de la relación bilateral, entre ellos el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones económicas.
El pacto, presentado como un memorando de entendimiento que será formalizado en Suiza este viernes, no resuelve todavía las principales diferencias entre Washington y Teherán. Sin embargo, establece una hoja de ruta para evitar una nueva escalada militar y reabrir el estrecho de Ormuz, neurálgica vía por la que antes del conflicto transitaba cerca de una quinta parte del comercio mundial de petróleo y gas.
Los detalles oficiales siguen siendo limitados. Mientras el presidente estadounidense, Donald Trump, y el canciller iraní, Abás Araqchi, han adelantado algunos elementos del acuerdo, medios iraníes divulgaron borradores con medidas económicas y compromisos políticos que todavía no han sido confirmados íntegramente por ambas partes.
El acuerdo también abre un periodo de 60 días de negociaciones que será decisivo para determinar si Washington y Teherán logran un pacto definitivo o si las diferencias sobre el programa nuclear, las sanciones y la seguridad regional vuelven a poner en riesgo la tregua.
¿Qué acordaron Estados Unidos e Irán?
Las partes anunciaron un memorando de entendimiento para poner fin a la guerra y abrir una negociación más amplia. Según la cancillería iraní, el acuerdo contempla el fin de las hostilidades «en todos los frentes», incluido Líbano, mientras que Trump sostiene que garantiza un objetivo central para Washington: que Irán no desarrolle armas nucleares.
¿Cuándo se firmará formalmente el tratado?
La formalización está prevista para este viernes o durante el fin de semana en Ginebra. A la ceremonia asistirían el vicepresidente estadounidense, JD Vance, y el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf. Trump incluso dejó abierta la posibilidad de participar.
Según la cancillería suiza, el acto se llevará a cabo en un hotel de lujo de la montaña Bürgenstock, cerca del lago de Lucerna, una ubicación «propuesta por los mediadores pakistaníes y cataríes, así como por Estados Unidos e Irán».

