Florencia Rodríguez, madre de cinco hijos, había sido desalojada del Barrio PV II y llevó sus muebles al municipio. Firmaron un acta por 3 meses de alquiler.
La situación de la vecina que este domingo llevó todas sus pertenencias a las escalinatas de la Municipalidad tras ser desalojada, tuvo un desenlace durante la noche con la firma de un acta acuerdo.
El municipio se comprometió a hacerse cargo del pago de un alquiler temporal por 3 meses y a incluirla en los planes de trabajo que funcionan bajo la órbita municipal.
El acuerdo fue firmado entre Rodríguez y la responsable de la Dirección de Abordaje Territorial, Yesica Varas. Según el documento, el gobierno aportará el recurso económico «para solventar el pago del alquiler por el lapso de 3 meses».
La solución inmediata: Como primera medida, las funcionarias consiguieron que la mujer y sus cinco hijos pasaran la noche en el Albergue Municipal.
Además, el municipio se comprometió a colaborar en la búsqueda de una vivienda para alquilar y a asistir económicamente a Rodríguez con $600.000. El acta aclara: «Si existiera una diferencia, será suministrada por la señora Florencia».
La Secretaría de Desarrollo Social también gestionará ante programas provinciales un aporte para costear la renta y ofreció como alternativa la incorporación de Rodríguez al Programa Municipal de Asistencia y Servicio, permitiéndole usar el Jardín Maternal o el Hogar Diurno para el cuidado de sus hijos en horario laboral.
«Es importante mencionar la voluntad de ambas partes en la búsqueda de un alquiler, el cual será solventado por el municipio por 3 (tres) meses, y la familia buscará los recursos para sostenerlo. Transcurrido los tres meses se encontrarán en curso los recursos provinciales, como así también el ingreso obtenido por el Programa Municipal», detalla el texto.
Cronología del caso
Todo comenzó el domingo alrededor de las 10, cuando Florencia fue desalojada «por la fuerza» de una casa del Barrio PV II. El inmueble había pertenecido a una bisabuela suya fallecida y estaba abandonado hace más de tres años. «Yo había entrado en la casa de una de mis bisabuelas, ella está fallecida. La casa se encontraba abandonada hace más de tres años. No tenía termotanque, no tenía agua, gas tampoco. No tenía nada. Nadie se preocupaba por la casa. Para entrar no rompí nada tampoco», explicó a otro medio.

Según su relato, durante esa mañana se presentó un familiar de la dueña para intimarla: «Apareció uno de los nietos de mi bisabuela con un ‘fierro’ en la mano amenazándome que me tenía que ir de la casa y en ese momento, del miedo que tenía, llamé a la Policía».
Cerca de las 14 hs, ya en situación de calle, comenzó a llevar sus muebles y pertenencias a las escalinatas de la Municipalidad. Allí se presentaron la jefa de Gabinete, Sonia Arévalo, y la secretaria de Gobierno, Verónica Irigoyen. Tras casi dos horas de reunión hubo un primer acuerdo que, por recomendación de familiares, no aceptó. Mientras tanto, allegados seguían dejando muebles y electrodomésticos en la puerta del edificio. «Me encuentro en situación de calle junto a mis cinco hijos. No tengo donde estar. No encuentro alquiler, no tengo trabajo, todos los alquileres que he visto piden depósito, recibo de sueldo, y yo en estos momentos no cuento con nada de eso. No sé dónde ir», contó Rodríguez.
Finalmente, tras 8 horas de negociaciones, a las 22 hs llegaron las funcionarias con el acta definitiva. Mientras se discutían detalles, personal de la División Gabinete Criminalístico fotografiaba las pertenencias. A las 22:40, empleados municipales y efectivos de la Comisaría Primera cargaron todo en dos patrulleros, un camión y una camioneta municipal para concretar la mudanza.
Informacion de HD Más.
