Después de los 18 años más de la mitad de los estudiantes sale del sistema educativo formal. El dato es contundente y marca un quiebre. Mientras en Santa Cruz casi todos los adolescentes están en la escuela hasta los 17 años, a partir de los 18 el panorama cambia por completo.
Según los datos definitivos del Censo Nacional 2022 difundidos por el INDEC, la asistencia educativa en la provincia es la siguiente:
-15 a 17 años: 94% asiste a un establecimiento educativo.
– 18 a 24 años: solo el 46% asiste.
– 25 a 29 años: apenas el 22% asiste.
En números claros: 54 de cada 100 jóvenes de entre 18 y 24 años en Santa Cruz ya no estudiaba al momento del Censo. No significa que no hagan nada. El mismo informe aclara que muchos de ellos ya están trabajando, haciendo cursos cortos, oficios vinculados a la actividad petrolera, minera o de servicios, o en tareas de cuidado. Pero sí confirma la salida del sistema formal.
El problema no es llegar, es quedarse
La provincia tiene una paradoja. Por un lado, es donde más chicos llegan al último año de la secundaria a tiempo. De cada 100 que empezaron primer grado en 2013, 87 llegaron a 5to/6to año en el tiempo teórico esperado. Es el mejor indicador del país, muy por encima del promedio nacional que es de 63%.
Por otro lado, es una de las provincias con más repitencia en secundaria. En 2024, el 15,3% de los estudiantes secundarios repitió, la segunda tasa más alta del país según datos de la Secretaría de Educación de la Nación. Solo la supera Santa Fe.
Y a nivel nacional, terminar la secundaria no garantiza aprendizajes. Un informe de Argentinos por la Educación muestra que solo 1 de cada 10 jóvenes en Argentina termina la secundaria a tiempo y con conocimientos satisfactorios en Lengua y Matemática.
El cuello de botella del nivel superior
Si llegar al final de la secundaria cuesta, entrar y sostenerse en el terciario o la universidad cuesta el doble.
A nivel país, según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC 2024, solo 3 de cada 4 jóvenes de 25 a 30 años tiene el título secundario completo. El nivel terciario o universitario completo es mucho menor: Argentina está entre los países con menos del 20% de jóvenes que alcanzan ese nivel, según un informe de la OCDE.
En Santa Cruz esto se agrava por dos factores:
1. La caída de la matrícula: La provincia perdió más de 8.200 alumnos en un año. Pasó de 73.149 estudiantes en 2024 a 64.974 en 2025.
2. La migración educativa: Una parte importante de los jóvenes de 18 a 24 que quiere seguir estudiando una carrera universitaria se va de la provincia, por lo que deja de figurar en las estadísticas locales de asistencia.
En 2022, por ejemplo, egresaron solo 3.249 estudiantes de secundaria en toda la provincia, según el Relevamiento Anual.
El dato que preocupa
El verdadero desafío para Santa Cruz ya no es que los pibes de 15, 16 o 17 estén en la escuela —eso está casi resuelto con un 94% de asistencia—, sino qué oferta real tienen los de 18, 20 o 24 años para no quedarse afuera.
Formación profesional, tecnicaturas vinculadas a la energía, petróleo y minería, y carreras terciarias cortas aparecen como la alternativa que pide ese 54% que hoy, a los 18, sale del sistema.

