Hay lugares en Pico Truncado que no necesitan presentación. La Plaza del Puente es uno de ellos. Es paso obligado, punto de encuentro, lugar donde los chicos juegan a la pelota, donde se cruzan familias, donde en verano no para de haber movimiento. Sobre todo por esa canchita que siempre está ocupada, y donde incluso entrenan equipos de la ciudad.

Por eso mismo duele verla como está hoy.
Recorrerla es encontrarse con un muro de escalada sin agarres y lleno de pintadas, con estructuras de mesas que alguna vez estuvieron, con juegos que el óxido y el tiempo fueron desgastando, con caminos rotos y con bancos despintados. No es una crítica con mala intención, es simplemente describir lo que se ve en las fotos.

La Plaza es un espacio con muchísimo potencial. Tiene todo para ser una de las plazas más lindas y disfrutadas de Truncado. Solo necesita lo básico: una puesta en valor, pintura, arreglo e instalación de juegos y sobretodo, iluminación.

Sería una gran alegría para todos los vecinos que la usan a diario ver que se la incluye en la planificación de mejoras. Entre tantas obras realizadas tan cerca de la zona. Porque cuando un espacio público está cuidado, la gente lo cuida más y lo disfruta más.
Ojalá pronto podamos hablar de la nueva Plaza del Puente.


