El gobernador Claudio Vidal informó que se encontró un elemento extraño sobre las vías y anunció una denuncia penal ante la Justicia Federal. Los trabajadores están fuera de peligro.
El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, se refirió al descarrilamiento ocurrido en YCRT y calificó el hecho como «grave», al tiempo que advirtió que no se descarta ninguna hipótesis, incluida una posible intervención deliberada.

A través de un comunicado oficial al que accedió Visión del Águila, el mandatario llevó tranquilidad al confirmar que los trabajadores que viajaban en la locomotora “están fuera de peligro”.
Sin embargo, Vidal reveló datos que aumentan la preocupación: en el lugar donde descarriló la locomotora y tres vagones fue encontrado un elemento extraño, vinculado a material ferroviario antiguo, que no debía estar sobre la vía. Además, se detectaron marcas en el sector donde ese elemento habría impactado antes del descarrilamiento.

Se trata de una formación que transportaba cerca de 600 toneladas de carbón, en un tramo que, según informó, había sido revisado pocos días antes. «Ante esta situación no podemos descartar ninguna hipótesis. Hay que determinar cómo llegó ese elemento hasta allí, qué responsabilidad tuvo en el descarrilamiento y, fundamentalmente, si existió algún tipo de intervención deliberada», sostuvo el gobernador.

Ante este escenario, YCRT presentará una denuncia penal ante la Justicia Federal de Río Gallegos y solicitará un peritaje a la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para que se determine técnicamente qué ocurrió.
Vidal enmarcó el hecho en un momento clave para la empresa: «Y esto sucede justo cuando la empresa comenzaba a recuperar capacidad de transporte y avanzaba para cumplir compromisos comerciales que significan producción, ingresos y trabajo para Santa Cruz».
Y fue contundente: «Si alguien pretende poner obstáculos a la recuperación de YCRT, tiene que saber que vamos a defender a nuestros trabajadores, nuestro carbón y el futuro productivo de Santa Cruz».
«Queremos saber qué pasó, cómo pasó y quiénes son los responsables si se comprueba que existió una acción intencional. Con la vida de nuestros trabajadores no se juega. Y con el futuro de YCRT y de Santa Cruz, tampoco», concluyó.


